La obra pionera de la música electroacústica chilena tuvo un nombre premonitorio. Se llama “Nacimiento” y fue creada en 1956 por el compositor León Schidlowsky, quien dejó así marcado en la historia el hito inicial de toda una evolución musical que llega hasta nuestros días.
“Nacimiento” es una pieza de dos minutos quince de duración, que deja oír una sucesión de percusiones metálicas y vocalizaciones, y que fue elaborada siguiendo los procedimientos de la música concreta —propuesta revolucionaria surgida pocos años antes en Francia—, es decir a partir de la grabación y el procesamiento de ruidos y sonidos capturados del ambiente.
León Schidlowsky – “Nacimiento” (1956)
El origen de la obra fue una grabación de objetos domésticos como ollas y tapas realizada por dos amigos, ambos jóvenes compositores. Uno era el propio Schidlowsky y el otro Fernando García, y los sonidos fueron registrados magnetofónicamente en la cocina de la casa de los padres de García. Todo fue un encargo hecho a Schidlowsky para un espectáculo de teatro de mimos de la compañía que dirigía el actor Enrique Noisvander.
“Nacimiento” corresponde a la primera obra electroacústica chilena, sucedida por “Los peces” (1957), de Juan Amenábar, y por “Variaciones espectrales” (1959), de José Vicente Asuar, que es la primera obra electrónica compuesta en Latinoamérica.
Muchas décadas más tarde, cuando ya estaba radicado desde 1979 en Israel, León Schidloswky recibió en 2014 el Premio Nacional de Artes Musicales, ocho años antes de su muerte en 2022. El hito de su pionera obra fue recuperado medio siglo después de su creación, cuando el compositor e investigador Federico Schumacher catalogó a “Nacimiento” como la pieza inicial de la antología discográfica 50 años de música electroacústica en Chile 1956-2006, disponible en la web del sello Pueblo Nuevo.
50 años de música electroacústica en Chile 1956-2006 (2006)



